“Crisis de la deuda“, “prima de riesgo“, “recapitalización“, “ajustes“, “banco malo“,… Conceptos, hasta hace unos meses, desconocidos para la mayoría de los ciudadanos, pero que, de un tiempo a esta parte, nos abordan desde cualquier medio de comunicación, pareciendo reclamar un constante protagonismo en nuestras conversaciones diarias.
Conceptos fríos, impersonales, pero con consecuencias muy directas, muy duras, en algún caso dramáticas. La crisis está aquí, lleva ya demasiados años entre nosotros y parece que se quedará alguno más. Esta crisis que afecta a “casi todos” y “no a todos por igual”. Crisis que también está perjudicando al mundo de la educación y de la cultura.







